Tengo tanto que agradecerte. Y sé que nunca lo hice, porque no entendía lo que contigo tuve hasta que los meses pasaron y tú recuerdo comenzó a sentirse como un vacío. Pero ahora lo veo, y solo quiero decir gracias. Porque siempre estuviste ahí para mí, intentando subirme el ánimo una y otra vez. Sé que me tuviste en mis peores momentos, y aún así nunca quisiste marcharte. Fuiste paciente. También quiero agradecerte por siempre brindarme seguridad, por demostrarme una y otra vez que era la única para ti. Gracias por acompañarme a museos, por leer conmigo mis libros favoritos; porque sé que nunca fuiste de esos que les gusta apreciar el arte de la literatura y pinturas, lo tuyo siempre fue apreciar el arte de los momentos. Nuestros momentos. Y aunque esto es para agradecerte, también quiero pedirte perdón por hacerte llorar ese día. No querías que me diera cuenta, pero lo hice y todavía cargo con esa culpa, así como tú lo haces con mis lagrimas. En fin, gracias por siempre ser un caballero; por abrirme la puerta antes de subir al coche, por buscar tulipanes rojos que sabes que me encantan pero son tan difíciles de encontrar. Por nunca faltarme al respeto y siempre ponerme en primer lugar. Gracias por enseñarme lo que es besar a alguien con ternura, pero al mismo tiempo con deseo. Por todas las veces que me llevaste medicina cuando me sentía mal y lo último que quería era manejar. Gracias por los viajes que hicimos juntos, las aventuras, las risas y el llanto. Gracias por enseñarme tanto. Gracias a ti, mi primer amor. Te deseo lo mejor.
Si decidí terminar con vos, fue porque ya no aguantaba tus maltratos, tus gritos, que nada de mi te parecíera bien, que cuando te enojabas por algo te descargaras conmigo, y luego, me pedias perdón y me prometias que nunca más iba a pasar, que ibas a cambiar, pero me canse,me canse de dar lo mejor de mi, dejar todo lo q te molestaba, dejar todo por vos y yo nisiquiera recibir algo bueno de vos.
Y si puede que al principio halla sido todo bello, un cuento de hadas, pero te convertiste en el mounstro que me lastima, pero el que aún amo.
No te deseo lo peor, al contrario, quisiera que seas muy feliz en tu vida, pero no te quiero a mi lado por más que me duela en el alma, ya no, porque no vas a cambiar.
Ya me canse de vos y solo quiero que me dejes en paz, aunque te ame con todo mi ser.
Tu y yo nunca volveremos a ser los mismos, nos rompimos, nos rompimos en grande, destrozamos al amor, al interés, al respeto y a nosotros mismos, acabamos con todo lo que teníamos y ahora solo somos dos cuerpos vacíos que esta con caricias se rompen, no volveré a gritar tu nombre al viento ni esperare tus susurros a media noche diciendo que en esta habitación aun cabemos los dos, no volveré a buscar tus besos ni esperaré tus caricias entrecortadas, quizá hace mucho debimos renunciar a nosotros antes de romper nos tanto y es que ¿cómo se reconstruye cuando solo queda polvo? Nunca quise apartarme pero tus palabras me rompen y tus verdades son frágiles, la lealtad se perdió en el camino en el que nos forzamos tanto a cruzar juntos y todo lo nuestro se ha corrompido. Dime si miramos ahora ¿que más nos queda que almas rotas, abrazos a medias y besos partidos?
Es doloroso, pero tenemos que aprender a aceptar que algunas cosas jamás volverán a ser como antes. La vida cambia, las circunstancias y las personas también. No podemos esperar en el mismo sitio y tenemos que aceptar los cambios para seguir creciendo.